Límite
“No escuches con tus oídos, sino con tu espíritu…
No escuches con tu espíritu, sino con tu aliento…
Los oídos se limitan a escuchar, el espíritu se limita a representar…
Sólo el aliento que es vacío, puede apropiarse de los objetos exteriores”.
Matisse
Quisiera tener, para arrancar, algunas definiciones de límite. Sin embargo, definir, es a veces un intento no muy certero de atrapar una idea, de encarcelarla… pero he aquí el interés platónico sobre el concepto matemático con el que me “casé”; Límite es (según: Gran Enciclopedia Larousse, Tomo VI) una magnitud fija a la que una magnitud variable puede aproximarse tanto como se quiera sin necesariamente alcanzarla. Es decir, es intrínseco al límite el poder escaparse…
Algunas otras definiciones, resumidas desde el Larousse:
* Línea visible o imaginaria que señala el fin de algo o la separación entre dos territorios.
* Término / Separación. Aquello que indica o determina hasta donde puede llegar una cosa.
* Valor superior o inferior designados a un valor estimado, para indicar el margen en el cual se encuentra el valor exacto.
Mi conversación con Foucault, acerca del “Ensayo sobre Magritte”*. Acercamiento #1:
F: ¿Acaso hay que decir: ese enunciado es completamente verdadero, puesto que es evidente que el dibujo que representa una pipa no es una pipa? Y, sin embargo, hay un hábito del lenguaje: ¿Qué es ese dibujo?; ese dibujo es…, o es…
Toda la función de un dibujo tan esquemático como éste, radica en hacerse reconocer, en dejar aparecer sin equívocos ni vacilaciones lo que representa.
D: A la pregunta: ¿Qué es ese dibujo?
Respondería: ese dibujo es, tal vez, una convención pervertida. La imagen envía a nuestra mente el mensaje: “es una pipa”. Pero esto es porque nosotros vemos lo que estamos condicionados a ver. El lenguaje es un consenso (un admitir masificado) y, por tal motivo, esos trazos nos dicen que lo que hay ahí es una pipa. Pero el texto nos hace dudar; nos hace dudar de la realidad. Nos hace buscar esos límites, en la realidad: límites espejo, que nos llevan a ver un reflejo construido de realidad y no lo que realmente esta allí.
F: A mi me parece, que el dibujo de Magritte está hecho de un caligrama roto. El caligrama desempeña un triple papel:
- Compensar el alfabeto. Aproxima lo más cercano posible el texto y la figura.
- Repetir sin el recurso de la retórica. Hace decir al texto lo que representa el dibujo y a su vez, reduce el fonetismo a no ser, por un instante, más que un rumor gris que completa los contornos de una figura.
- Coger las cosas en la trampa de una doble grafía. Tautología… utiliza la posibilidad de decir dos veces las mismas cosas con “palabras” diferentes para borrar las más viejas oposiciones de nuestra civilización alfabética: Mostrar y nombrar; figurar y decir; reproducir y articular; imitar y significar; mirar y leer… De dos formas acorrala a la cosa de la que habla.
D: Es interesante pensar que sólo el que hizo el dibujo puede decir, a ciencia cierta, que ese es un perro. El texto “mais ceci c’est un chien” siguiendo a la figura es lo que la delimita. Ese perro, este que si es, es mucho más una construcción lingüística que un perro. Ese texto es una convención para decir que eso es un perro.
F: Resulta inevitable relacionar el texto con el dibujo. Lo que desconcierta es que es imposible permitirnos decir que la aserción es verdadera, falsa, contradictoria. La forma visible es surcada por la escritura, por las palabras que la trabajan desde el interior y que conjurando la presencia ambigua hacen brotar la red de significaciones y la fijan en el universo de los discursos.
Continuará…
* Parafraseando a Foucault para esta “conversación”, desde: Esto no es una pipa. Ensayo sobre Magritte. / Michel Foucault / Editorial Anagrama 1981 / ISBN 84-339-1321-2.